Buenos Aires: la ciudad del tango, Cortázar y Mafalda (parte I)

Buenos Aires nos recibió en su verano austral (en enero…) con mucho calor, con sus grandes avenidas y con un grato encuentro nada más bajarnos del colectivo que nos llevó hasta el centro. Cerca del obelisco nos sorprendió nuestro amigo Andrés, un crack que conocimos en Barcelona a través de Sandra, la Argentina lover de nuestro grupo de amigos, para acompañarnos en el subte a casa de otra amiga, Clara, y comenzar así nuestra aventura bonaerense.

El barrio de Palermo

Comiendo milanesas en Las CabrasUna vez dejamos las mochilas en casa, nos fuimos a conocer la ciudad. Clara y Andrés nos llevaron de paseo primero en coche y después a pie por Palermo y alrededores, un barrio con mucha vida, lleno de originales y bonitas tiendas de diseño, de bares, restaurantes, terrazas… Nos bajamos junto a la plaza Armenia hasta llegar al restaurante Las cabras, donde disfrutamos en una terracita de nuestra primera comida argentina: milanesas, filetes de ternera empanados. ¡Deliciosas!

Por la tarde fuimos a conocer la historia más reciente y dolorosa de Argentina a través de una visita guiada y gratuita a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) que fue un centro clandestino de detención durante casi 10 años. 

El centro ESMA y la historia reciente del pueblo argentino

visita-ESMA-Buenos-AiresLa ESMA o Escuela de Mecánica de la Armada era un centro dedicado a la formación de militares que se convirtió en uno de los más de 100 centros clandestinos de detención que se establecieron durante la dictadura cívico-militar que tuvo lugar en Argentina entre 1973-1986.

En la visita guiada nos contaron la triste historia de los cientos de miles de personas exiliados a México, a Italia, a España, a Suecia… resultantes de esta dictadura, los 30.000 desaparecidos, las víctimas…

Aproximadamente 5.000 personas pasaron por este lugar y tan sólo alrededor de 200 sobrevivieron: eran denominados “los sobrevivientes”.

En este período, el enemigo no era otra fuerza militar, sino un enemigo interno surgido del pueblo, una fuerza popular resistente y difícil de hacer callar, a la que quisieron privar de todos sus derechos. Eran todas las asociaciones políticas, sindicales, de estudiantes… “Los subversivos” eran considerado por los genocidas todos aquellos que pensaban diferente de los conceptos occidentales y cristianos que imponían. Podían ser personas pertenecientes a organizaciones armadas o simplemente quienes realizaban cursos de alfabetización en barrios marginales, autores de libros, de pinturas… con ideas diferentes.

A las víctimas de la dictadura se les denominaba “desaparecidos” porque nunca se llegó a conocer realmente su destino… porque “sin cuerpo no hay pruebas, y sin pruebas no hay delito”.

De hecho, a los que ingresaban en estos centros los acababan “trasladando” supuestamente a cárceles como presos políticos, pero realmente los drogaban/anestesiaban diciendo que eran vitaminas para revitalizarlos y luego los metían en aviones y los tiraban al mar. Éste era un método “piadoso” según la iglesia católica porque no los mataban los militares, era el mar… Y mentían diciendo que eran traslados para que no perdieran la esperanza, porque las personas sin esperanza no sirven para nada…

Cerrando un primer día en Buenos Aires

Ya de vuelta a casa y con esta conmovedora historia retumbando en nuestros oídos, nos centramos en cuestiones más prácticas… y nos fuimos por el supermercado Coto, un súper enorme, con precios muy competitivos, donde había de todo, así que nos fue genial para comprar lo que necesitábamos para los próximos días.Baño vespertino en Buenos Aires, Argentina

Para acabar el día, y con ese calor sofocante que había hecho no tuvimos más remedio que subir al ático a bañarnos en la piscina de Clara… Ufff… ¡Qué gozada! Si vais a Buenos Aires en verano os recomendamos encarecidamente que busquéis un alojamiento con piscina, es la clave para acabar una calurosa jornada de turisteo.

MENSAJE PARA CLARITA Y ANDRÉS: Chicos, tanto el recibimiento que nos disteis el sábado como todo lo que nos estáis cuidando estos días está siendo espectacular… ¡La palabra GRACIAS se queda corta para expresar lo que sentimos! 😀

Al día siguiente nos levantamos con energía y con ganas de conocer más de la ciudad. Así que trazamos una ruta de dos días que incluía el barrio de La Boca, el Microcentro y San Telmo. Realmente en dos días se puede visitar mucho más de Buenos Aires, pero quisimos empezar con tranquilidad y disfrutando de la compañía de nuestros amigos.

El barrio de La Boca

La Boca es un barrio genuino. Lleno de “conventillos”, casas formadas por un patio interior y varias habitaciones de alquiler a su alrededor. Sus fachadas son de chapa de colores, realizadas con sobras provenientes de los barcos que atracaban en el cercano puerto. Estos colores y ese aire bohemio que caracteriza al barrio son obra de Quinquela, un artista bien reconocido en las calles de La Boca y al que, según dicen, se le debe su esencia.

Es un barrio genial para tomar fotos intensas, pasear por sus mercados, acercarte hasta su puente colgante, ver alguna exhibición de tango o disfrutar de las figuras de personajes argentinos famosos que pueblan sus calles…

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También es el barrio donde se encuentra la mítica Bombonera, el estadio del Boca Juniors, un campo de fútbol que se caracteriza por su forma de herradura que genera una acústica espectacular cuando la afición anima a su equipo. Dicen que si vas a ver un partido a La Bombonera ningún partido te parecerá igual.

bombonera

Eso sí, todo el mundo nos recomendó tener precaución con nuestras pertenencias y no alejarnos de la zona turística, pues lamentablemente es un barrio pobre y con bastante delincuencia.

La Casa Rosada y el microcentro

casa-rosadaQué decir de la Casa Rosada… ese edificio emblemático del Buenos Aires reivindicativo y pasional, cuyo color se debe a que en sus orígenes -por falta de otro material- se pintó con sangre y grasa de animal. Hay muchas otras teorías, como que es rosada para diferenciarse de la Casa Blanca, o que ese color es el punto medio entre los colores de los dos principales partidos políticos, el rojo y el blanco, pero dicen que la de los materiales con la que se pintó es la más plausible… 😉

Nosotros disfrutamos de una visita guiada gratuita porque fuimos en fin de semana, y la verdad es que fue una grata experiencia, pues pudimos visitar salas como la de Eva Perón o el despacho presidencial, entre otros.

Aquí os dejamos algunos tips que descubrimos en nuestro viaje para disfrutar al máximo de este edificio:

  1. Haz un picnic antes o después de la visita en el césped de la Plaza de Mayo, bajo un árbol. Comerás fresquito, descansarás y sentirás la historia de un pueblo que ha acudido a ese lugar para reivindicar sus derechos y emociones en multitud de ocasiones
  2. Repetimos: ve durante el fin de semana, así podrás disfrutar de una visita guiada gratuita de 50 minutos… ¡que te permitirá acceder hasta el despacho de la mismísima Kirchner!
  3. Hazte un selfie (con palo, por supuesto) en el balcón principal, donde se han asomado tantas personalidades del país y han sentido a todo un pueblo a sus pies…

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Después de disfrutar de la Casa Rosada y de la Plaza de Mayo, donde también se ubican edificios importantes como el Cabildo o la Catedral Metropolitana (como curiosidad, el Papa Francisco inició su actividad religiosa) paseamos por las calles más céntricas de la capital argentina: desde Avenida de Mayo hasta el Congreso, descubriendo sus edificios señoriales, sus cafés, incluido el bohemio Tortoni, punto de encuentro de intelectuales, políticos y tangueros, o la cafetería London City, donde Cortázar escribió parte de su novela Los Premios… Finalmente llegamos a otra gran plaza con el Km0 de Argentina y una copia del pensador de Rodin, y fuimos a tomar el subte pasando por Callao y Corrientes, otra gran avenida con librerías, teatros y pizzerías para parar un tren.

San Telmo

Dicen que San Telmo es uno de los barrios más antiguos de la Ciudad de Buenos Aires. Es un barrio con olor a tango salpicado de curiosidades como su mercado, la casa mínima, la que dicen es la casa más pequeña de la ciudad, o pequeñas estatuas de los personajes de Quino, entre los que destaca el de la entrañable Mafalda. Para nosotros, fue un entorno en el que pasear, especialmente por la calle Defensa, en el que perdernos y en el que tomar una Quilmes con fondo de tango en la Plaza Dorrego.

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¡Nos vamos a la Patagonia!

Buenos Aires se despertó el día en el que nos íbamos a la Patagonia lloviendo y con fuertes ráfagas de viento. No dejó de llover desde que amaneció hasta que tomamos el avión… ¡menudo día de verano austral! Este fenómeno de vientos fríos del sur hacia el sudeste provoca fuertes precipitaciones e incluso da lugar a fuertes oleajes… ¡Y todo esto nos lo explicó el taxista que nos llevó hasta el Aeroparque Jorge Newbery!

Fue un cambio radical pasar del bochorno de la gran ciudad al fresquito y el verde de la Patagonia, pero eso ya os lo dejamos para otro post… 😉

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