Cruzar la frontera entre Israel y Jordania

Cruzar la frontera entre Israel y Jordania es lo más parecido que hemos vivido a jugar a El profesor Layton. Hay que poner en juego todos los sentidos para pasar una prueba tras otra.

Pudimos haber escogido pasar por la frontera más turística, Eilat, ¿Pero para qué hacerlo fácil? Nos fuimos a la frontera del puente del Rey Hussein o puente Allenby situada al norte del Mar Muerto, un cruce poco transitado y de difícil acceso.

Estos son los 5 pasos (o pruebas!) que tuvimos que afrontar… tardamos más de 8 horas! Por precaución e intuyendo la dificultad que iba a suponer el cruce nos habíamos reservado todo el día para poder hacerlo con tranquilidad y buena letra. Para que os hagáis una idea, salimos sobre las 9 de la mañana de Jerusalén y llegamos sobre las 17h a Amman.

  1. Viajar de pie en un bus durante 40 minutos rodeados de “juguetitos” que de cerca impresionan, y mucho! Son las metralletas que llevan lo jóvenes soldados. Y es que aquí el ejército está por todas partes, normal teniendo en cuenta que es obligatorio alistarse tanto para hombres como para mujeres. Para los primeros 3 años y para ellas 21 meses. Al pertenecer al ejército viajan de forma gratuita y por eso la mayoría de transportes públicos sufren de overbooking.
  2. Bajarse en medio de la nada y tras pensar los dos lo mismo… “¿¡Dónde **** estoy!?” caminar por el desierto hasta llegar al acceso custodiado por militares. A pesar de tener el acceso cerrado por una emergencia nos atendieron con mucha amabilidad. Yo creo que nos miraban con cara de “¿Qué hacen aquí estos dos?”
  3. A partir de este punto ya no te permiten seguir caminando. La única forma de avanzar es negociar con los conductores y que alguno te acerque al paso fronterizo. Ningún particular quiso trasladarnos así que aprovechamos que se acercó un taxi para ir con él. Antes de arrancar se nos acercó la chica que vigilaba el acceso y nos preguntó si llevábamos armas… “Pues claro que no!!”
  4. El taxi nos dejó en la frontera donde tuvimos que enseñar el visado que habíamos obtenido previamente en el consulado de Barcelona. Para cruzar esta frontera es obligatorio obtener la visa previamente. Aquí se coge un bus que recorre la carretera que separa las dos fronteras. El trayecto es corto, pero a medio camino el ejército detiene el bus y solicita el pasaporte a todos los viajeros. A algunos de nosotros nos hicieron preguntas personales como cuanto tiempo llevaba con mi pareja. Mientras, fuera del bus revisan los bajos del mismo con espejos. Se llevan nuestros pasaportes que luego nos devolverán en la llegada.
  5. Frontera cruzada!!! De nuevo, pero ahora ya en el otro lado, no hay nada! desierto y taxis con los que hay que negociar para llegar a tu destino. Nosotros acabamos compartiendo taxi con dos agradables americanos hasta Amman.

Un par de horitas después, lo conseguimos!!! Welcome to Jordan!!!

Cruzando la frontera Cruzando la frontera

 

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